No encontrarás mis ojos en los de todas esas mujeres y ya no podrás mirarlas porque mis ojos te pueden. Ya me dejaste herida de muerte hombre sin alma . Y mi corazón partío cocinaito y en llamas. Has transformado este amor en pena. Maldito fuego que condena. Dejame escapar de tu prisión.jueves, 18 de diciembre de 2008
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